Viajando con Cristina

Autostop en Brasil

Carona!

Carona es la palabra clave para hacer autostop en Brasil. En general el pueblo brasileño es super amable, muy abierto y muy solidario. En cualquier lugar, solo subir el dedo y mostrar una sonrisa y en menos de 10min ya estas subido en un carro compartiendo risas.

Además, Brasil tiene una red de caronas muy organizada. Siempre puedes encontrar grupos en facebook de caronas entre ciudades. Carona RJ-SP (Rio de Janeiro- Sao Paulo). Cada una con sus claves de ciudad pero si entras rápido en la onda brasileña todo empieza a ser muy fácil. Pero, la duda que siempre le queda a todo el mundo:

Y, ¿Nunca te ha pasado nada? Y, ¿No te da miedo?

Cierto que cuando haces autostop ahorras mucho dinero, pero no solo es bueno por eso. Además de por tomar conciencia que es bueno compartir el transporte, lo mejor de todo es poder compartir historias durante el viaje, los que conducen normalmente conocen bien esas carreteras y pueden contarte muchas historias sobre el lugar. Y siempre hay buena música local para animar el trayecto!

Aunque nunca he tenido que usarlo yo siempre viajo con un spray de pimienta. Lo bueno de eso es llevarlo para no usarlo. Pero si, siendo mujer siempre da una seguridad. También es bueno si te encuentras con más viajeros hacer autostop juntos. Tanto si es otra mujer como otro hombre siempre es más tranquilo estar acompañado.

Voy a compartir una de mis historias de autostop más divertidas de todas. Porque cada vez que se sube a un coche nunca se sabe que va a pasar, cada vez es una aventura nueva. Es bien diferente a ir a la estación de autobus, comprar el billete, y llegar a destino. Viajar en autostop ya es por si solo un viaje.

Cuando salí de la comunidad Oasis Mundo, prometí a una buena amiga argentina que pasaría su cumpleaños con ella. Faltaban 3 días para que completara años y decidí llamarla para ver donde estaba. Para mi sorpresa se encontraba en una comunidad Hare Krishna perdida entre las montañas del estado de Minas Gerais. Bien, no sabía nada sobre esa religión, pero lo prometido es deuda, así que me decidí hacer autostop desde la costa de Sao Paulo hasta ese recóndito lugar perdido entre las montañas.

Carona

Empecé a hacer autostop con una amiga española que conocí en la comunidad, aunque íbamos a lugares diferentes empezar juntas siempre daba un golpe de energía, sobre todo para caminar con el gran peso de la mochila bajo ese duro sol brasileño. No tardamos mucho en estar subidas en un coche rumbo a la ciudad de Sao Paulo. Mi amiga tuvo suerte porque ella se dirigia para allá, pero yo debia bajarme en medio de la Dutra, una grande autopista a la cual debía desviarme para coger rumbo al estado de Minas Gerais.

Me dejaron en medio de una gasolinera perdido en medio de la nada… A los 5min un jóven me propuso llevarme a otro lugar de la autopista que era más facil para el flujo de coches y camiones. Me pareció bien, aunque cuando ya estaba allí aquel lugar me parecía bien feo. Me paré en medio de la nada con mi dedo alzado y una gran sonrisa. Pasé casi 30min sin que nadie me recogiera… Ya empezaba a desesperarme porque no sabia ni a donde me encontraba y no era normal para mi tardar tanto en que alguien me recogiera… Pero de pronto apareció un camión con dos hombres. Me recogieron sin pensarlo a pesar que nunca me quedó claro a donde se dirigían, todo era bien extraño porque empezaron diciendo que iban a una iglesia a rezar, y poco a poco fueron cambiando el rumbo. Luego paramos para arreglar el camión porque no funcionaba el freno. Paramos a comer a un self-service, y los hombres me invitaron muy caballerosamente. El camino era agradable, pero poco a poco ellos se empezaron a animar y me dijeron que querían casarse conmigo. Con mucha seguridad en mi misma, les dije que si iban por ese camino, por favor pararan el camión que yo iba a coger otra carona. Ellos, se asustaron de la seriedad en la que oyeron mis palabras y me prometieron comportarse y me convirtieron desde ese momento en adelante en su hermana de viaje.

Copiloto

Más adelante los dos cogieron la costumbre de parar en cada pueblo por el que pasaban para que el copiloto bebiera una ‘pinga’, un chupito de aguardiente. En cada pueblo que pasábamos era la misma historia. A pesar del alcohol yo ya empecé a ser una más de la familia en aquel camión. Uno de los hombres me regaló unas chanclas con cariño de hermano. Siempre que parábamos como yo no bebía ellos me compraban algún zumo o refrigerio o alguna cosa ara comer. Me trataban super-bien, me sentía muy a gusto con ellos. Para ellos era la primera vez que hablaban con una extranjera, estaban muy contentos, me hacían fotos, incluso me pidieron un autógrafo. A pesar de la linda compañía, esa forma de viajar parando en cada pueblo hacia que se hiciera cada vez más tarde, hasta llegar un punto en que ya había anochecido. Yo estaba preocupada porque hasta la comunidad Hare Krishna no había transporte público, así que aunque quisiera no iba poder llegar a tiempo y tendría que dormir por el camino.

Llegó el momento en el que nuestros caminos se separaban, mis hermanos camioneras debían ir hacia la izquierda y yo hacia la derecha. Al llegar al cruce les dí las gracias y me decidí a bajar. Cuando ya estaba abriendo la puerta del camión ellos me dijeron que no podían dejarme allí sola en medio de la carretera, era muy peligroso así que con mucha determinación decidieron llevarme hasta casa. Les intenté explicar una y otra vez que a donde yo iba no era mi casa, era un lugar perdido en la montaña, pero aun así insistieron y yo no pude decirles que no. Mis dos hermanos se desviaron 80km, la mitad de ese camino en carretera de tierra, siguiendo la tradición de parar en todos los pueblos para tomar la pinga. Y después de un largo viaje, ya era casi media noche y llegamos a la comunidad! Mi amiga argentina no podía creerme, como había sido capaz de pasar más de 9horas con los dos camioneros, en el estado de embriaguez que llevaban el copiloto, y como había llegado tal y como le prometí el mismo día que le prometí! Su admiración me produjo mucha alegría y satisfacción de poder pasar su cumpleaños juntas.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *